P
Patricia V.
10h · Recetas Saludables
ya no sé cuántos batidos de matcha llevo esta semana
O sea, sé que ya publiqué el otro día el smoothie de los lunes pero es que este es diferente, lo juro.
Estaba mirando la frutería del barrio y tenían fresas gallegas de las buenas, de las que huelen desde la puerta. Y me acordé de una cosa que tomaba en Kioto en verano, una especie de bebida fría con matcha y fruta muy simple, sin más. Así que lo hice a mi manera:
Unas 8-10 fresas congeladas (las metí anoche, que en fresco queda muy aguado), una cucharadita de matcha culinario, leche de avena la que tenía, un poco de jengibre rallado — esto es lo que le da el punto, en serio — y opcional: medio plátano si lo quieres más denso.
Batidora y ya. No tiene más historia.
La verdad es que el matcha culinario con fruta ácida funciona baaastante mejor de lo que parece. El amargor del matcha y la acidez de la fresa se llevan bien, no sé explicarlo mejor. Mochi se ha asomado a investigar y le ha dado exactamente igual, típico de ella.

0 mi piace
0 commenti